Volver a PortadaReunión del Consejo: 29-11-2019
29-11-20191 min de lectura6 visitas

España dona 880.000 euros de dinero público a un fondo de la ONU para el cambio climático

El Gobierno aprueba una aportación voluntaria a Naciones Unidas destinada a proyectos medioambientales en países en desarrollo.

Ver acuerdo oficial en la web de La Moncloa

Enlace directo al comunicado institucional original publicado por el Gobierno de España.

¿Qué han aprobado exactamente?

El Consejo de Ministros ha dado luz verde al envío de 880.000 euros de fondos públicos al Fondo de Adaptación de Naciones Unidas. Este dinero sale directamente de las arcas del Estado para financiar obras y programas de mitigación del cambio climático en países en vías de desarrollo.

¿Cuánto nos va a costar a todos los españoles?

880.000 euros. Salimos a unos 0,02 € por español (unos 2 céntimos por persona).

¿Quién sale ganando con esto?

Los países en vías de desarrollo especialmente vulnerables al clima y los organismos internacionales de la ONU que gestionan estos programas de cooperación medioambiental.

¿Tiene letra pequeña o trampa?

Se trata de una aportación 100% voluntaria y a fondo perdido. No es un crédito que se vaya a devolver ni existe garantía de retorno económico directo o contratación para empresas españolas; el dinero se transfiere a la bolsa común de la ONU sin auditoría directa ciudadana sobre el terreno.

¿A partir de cuándo se aplica o qué hay que hacer?

Es de aplicación inmediata y automática entre ministerios y el organismo internacional. Los ciudadanos no tienen que realizar ningún trámite.

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Texto administrativo original de La Moncloa (para verificación)

Titular oficial:

Contribución voluntaria al fondo sobre Cambio Climático

Redacción burocrática original:

El Consejo de Ministros ha autorizado una contribución voluntaria de 880.000 euros al Fondo de Adaptación de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático. Este fondo, creado en al año 2007, destina sus recursos a proyectos y programas concretos de adaptación al cambio climático en países en desarrollo, en especial aquellos que son más vulnerables a los efectos adversos del cambio climático.