Volver a PortadaReunión del Consejo: 19-05-2020
19-05-20202 min de lectura7 visitas

Ley de Cambio Climático: el Gobierno fija el fin de las emisiones para 2050 y revoluciona el coche y la vivienda

El Consejo de Ministros envía a las Cortes la ley que obligará a generar el 70% de la luz con renovables en 2030 y forzará cambios en transportes y edificios.

Ver acuerdo oficial en la web de La Moncloa

Enlace directo al comunicado institucional original publicado por el Gobierno de España.

¿Qué han aprobado exactamente?

El Gobierno ha dado luz verde para enviar al Congreso el proyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética. Sobre el papel, fija la hoja de ruta para que España sea neutra en emisiones antes del año 2050 y logre que en esa fecha toda la electricidad sea 100% renovable. Como meta intermedia para 2030, se exige recortar un tercio de las emisiones actuales, que el 70% de la energía eléctrica sea limpia y que el consumo de energía caiga al menos un 35% mediante reformas en edificios y transporte.

¿Cuánto nos va a costar a todos los españoles?

No tiene coste directo de fondos públicos; se trata de un cambio normativo o regulatorio. Este acuerdo no aprueba un cheque ni una partida presupuestaria inmediata, aunque marca las reglas de juego que condicionarán el gasto público e inversiones futuras en los próximos años.

¿Quién sale ganando con esto?

Salen muy beneficiadas las empresas de energías renovables (solar, eólica), el sector de la rehabilitación energética de edificios y las industrias tecnológicas verdes. En el lado opuesto, el transporte tradicional dependiente de combustibles fósiles, las industrias con altas emisiones y los propietarios de vehículos contaminantes tendrán que acometer adaptaciones obligatorias a medio plazo.

¿Tiene letra pequeña o trampa?

¡Ojo aquí! Aunque se presenta como un avance verde y de modernización, la letra pequeña afectará de lleno al bolsillo cotidiano: la obligación de reducir emisiones traerá restricciones de tráfico en las ciudades, exigencias normativas más caras para aislar o reformar viviendas y cambios forzados en el parque de coches. Además, todo el despliegue de infraestructuras limpias y redes eléctricas requerirá inversiones millonarias que en parte se terminarán trasladando a las facturas y peajes energéticos de los consumidores.

¿A partir de cuándo se aplica o qué hay que hacer?

Por ahora nada: aún no se puede solicitar ni aplicar de forma directa. El proyecto acaba de enviarse al Congreso de los Diputados, por lo que ahora empieza la tramitación parlamentaria donde los partidos debatirán y votarán las enmiendas antes de que se apruebe la ley definitiva y se publique en el BOE.

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Texto administrativo original de La Moncloa (para verificación)

Titular oficial:

Cambio climático y transición energética

Redacción burocrática original:

Pool Moncloa/Borja Puig de la BellacasaEl Gobierno ha aprobado la remisión a las Cortes del proyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética con el fin de alcanzar la neutralidad de emisiones antes de 2050. María Jesús Montero ha destacado que, a juicio del Ejecutivo, la transición energética y la lucha contra la emergencia climática son dos ejes sobre los que pivotará la reconstrucción del país. Además, ha celebrado que este asunto se haya plasmado en el plan de trabajo de la Comisión para la reconstrucción social y económica tras el COVID-19, que se ha constituido en el Congreso de los Diputados. En el mismo sentido, la vicepresidenta cuarta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, ha defendido que "no podemos volver al modelo anterior", sino que hay que promover un modelo de desarrollo sostenible e inclusivo, que tenga en cuenta a los más desfavorecidos, evite el incremento de las desigualdades, genere "empleo decente", modernice la economía y la industria, permita vivir en ciudades más saludables, reconozca el valor del desarrollo rural y proteja la biodiversidad. La vicepresidenta ha explicado que el texto, cumpliendo el Acuerdo de París, y en coherencia con el criterio científico y las demandas de la ciudadanía, determina que España deberá alcanzar la neutralidad de emisiones antes del año 2050, y que el sistema eléctrico también tendrá que ser cien por cien renovable antes de esa fecha. Teresa Ribera ha apuntado que el proyecto de ley fija que, en 2030, España tendrá que haber reducido sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 20% respecto al año 1990, "lo que en la práctica supone retirar una de cada tres de las toneladas que emitimos en la actualidad", tal y como se recoge en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima. El texto establece que el 35% del consumo final de energía, incluidas todas las fuentes, debe ser de origen renovable y el 70% de la energía que genere el país debe proceder de fuentes renovables. "Con este objetivo se activa el despliegue de las energías limpias, que son ya la fuente de energía más barata, más sencilla, más productiva y la que tiene una cadena de valor industrial más interesante para nuestro país", ha dicho la vicepresidenta. Ribera ha afirmado que, en el año 2030, España habrá aumentado de manera significativa su eficiencia energética, lo que permitirá liberar recursos para que sean empleados en otras políticas públicas. El objetivo del Gobierno, ha mantenido, es reducir en, al menos, el 35% el consumo primario de energía gracias a las medidas de eficiencia energética, que serán especialmente importantes en el sector de la edificación. Además, la norma sienta las bases para una movilidad sostenible y establece un marco para que el mundo de las finanzas se oriente hacia inversiones sostenibles. Se trata, ha añadido Ribera, de "no desperdiciar un euro, y que cada una de las decisiones públicas o privadas de inversión vayan en la dirección correcta, movilizando el cambio y evitando que el dinero acabe en la basura". La norma también introduce obligaciones de reporte del riesgo de cambio climático en mercados regulados, entidades de crédito, aseguradoras, en el sistema financiero y energético. Promueve la inclusión de la educación ambiental en los currículos y apuesta por la capacitación en empleos del futuro vinculados a una economía baja en carbono. La mitigación de las emisiones de efecto invernadero se aborda, ha precisado Ribera, desde una perspectiva sectorial, identificando áreas clave, como la hidrológica, territorial, urbanística, el desarrollo urbano, la edificación de infraestructuras del transporte, la agraria forestal y la de conservación de la biodiversidad. La vicepresidenta ha hecho un llamamiento a los grupos parlamentarios para que durante la tramitación de la futura ley enriquezcan el texto: "Si sentamos las bases de un nuevo modelo de prosperidad, respetuoso con los límites ambientales y centrado en el bienestar de las personas, seremos capaces de proveer empleos de calidad, estables, en el sistema económico, industrial, puntero, líder de la economía baja en carbono".