Volver a PortadaReunión del Consejo: 27-10-2020
27-10-20202 min de lectura5 visitas

Batería de subidas fiscales: suben el diésel, los seguros, los refrescos y recortan las pensiones privadas

Hacienda busca ingresar 4.223 millones de euros más tocando desde el IRPF y el patrimonio de rentas altas hasta gastos cotidianos de familias y conductores.

Ver acuerdo oficial en la web de La Moncloa

Enlace directo al comunicado institucional original publicado por el Gobierno de España.

¿Qué han aprobado exactamente?

Hacienda ha diseñado un paquete de ajustes e incrementos de impuestos: encarece el diésel particular para equipararlo a la gasolina, sube el impuesto sobre los seguros del 6% al 8%, eleva el IVA de las bebidas azucaradas al 21% en tiendas y recorta drásticamente el tope de desgravación de los planes de pensiones individuales de 8.000 a 2.000 euros. También eleva el IRPF y Patrimonio a las rentas más altas, retoca el Impuesto de Sociedades para grandes compañías y prorroga los módulos de los autónomos.

¿Cuánto nos va a costar a todos los españoles?

El Gobierno calcula ingresar 4.223 millones de euros extra con estas medidas y el control del fraude fiscal. Salimos a unos 87,98 € por español que saldrán de los bolsillos ciudadanos a través de impuestos directos e indirectos.

¿Quién sale ganando con esto?

Gana la recaudación de la caja pública estatal. También obtienen un respiro los autónomos que tributan por módulos, a quienes se les prorrogan los límites actuales, y los transportistas o profesionales con gasóleo bonificado, que quedan exentos del alza del carburante. En cambio, pierden los ahorradores particulares, los usuarios de coches diésel y cualquier familia con seguros contratados.

¿Tiene letra pequeña o trampa?

¡Ojo aquí! Aunque el discurso oficial se centra en que paguen más las grandes empresas y las rentas más altas, la letra pequeña reparte subidas generalizadas que pagará la clase media: la subida del impuesto a las primas de seguros encarece pólizas básicas como la del hogar o el coche, el sablazo al diésel suma unos 3,45 euros al mes a quien use su coche para trabajar y la subida del IVA al 21% en bebidas azucaradas se aplicará en el supermercado pero se perdona si te la tomas en un bar. Además, recortar la desgravación a los planes de pensiones privados castiga el ahorro individual para la jubilación.

¿A partir de cuándo se aplica o qué hay que hacer?

Las medidas quedan vinculadas a la aprobación y entrada en vigor del nuevo ejercicio presupuestario. El ciudadano no tiene que hacer ningún trámite: el golpe llegará de forma automática reflejado en los tickets del supermercado, el surtidor de la gasolinera, los recibos del seguro y la próxima declaración de la Renta.

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Texto administrativo original de La Moncloa (para verificación)

Titular oficial:

Presupuesto de ingresos

Redacción burocrática original:

En opinión de Montero, este hecho no es casual, sino que se ha debido, entre otras, a las medidas de protección de las rentas aprobadas por el Gobierno, con los ERTES como principal herramienta. Montero ha expresado la intención del Ejecutivo de abordar una reforma fiscal en profundidad cuando la crisis sanitaria se haya superado y se haya recuperado por completo la estabilidad económica. La ministra ha afirmado que es necesario adecuar el sistema tributario actual al de los países europeos de nuestro entorno y a la realidad económica del siglo XXI, solventando, por ejemplo, el anacronismo de tener "una tributación analógica para una economía digital". El Gobierno, ha anunciado, nombrará un comité de expertos para asesorarlo. Para el próximo ejercicio, no obstante, se han incorporado ya algunas modificaciones tributarias puntuales avaladas por organismos nacionales, como la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), o internacionales como la Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional (FMI) o la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Los cuatro objetivos de estos ajustes fiscales son, según la ministra, "ganar progresividad, favorecer el trabajo de las pequeñas y medianas empresas, apoyar hábitos de vida saludable y avanzar en fiscalidad verde". El Impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) se incrementará en dos puntos para las rentas del trabajo superiores a 300.000 euros anuales. Esta subida, ha dicho la ministra, tendrá efectos solo en un 0,7% de los contribuyentes. En la parte de rentas de capital y de ahorro se establece una subida de 3 puntos a partir de los 200.000 euros, una medida recomendada por la OCDE y que afectará a aproximadamente 17.000 contribuyentes de un total de 21 millones. En cuanto al Impuesto de sociedades, la ministra de Hacienda ha explicado que en 2021 se limitará al 95% la actual exención del 100% por plusvalía o dividendo generado por las filiales, una medida "que afectará a 1.739 empresas, un 0,12% de las más de millón y medio que tenemos en nuestro país". Las compañías con un volumen de negocio inferior a 40 millones de euros podrán seguir aplicando la exención del 100% durante los próximos tres años. El Impuesto sobre el patrimonio tendrá vigencia indefinida y se incrementa en un punto, del 2,5 al 3,5%, el gravamen del último tramo, que es el que está por encima de los 10 millones de euros. Montero ha avanzado que el Ejecutivo prevé una armonización en todo el Estado de este impuesto transferido a las comunidades autónomas para evitar que se produzca "competencia desleal" entre ellas y dumping fiscal. Montero ha anunciado que se van a prorrogar durante 2021 los límites del régimen de módulos para autónomos para ayudar así a uno de los colectivos más afectados por la crisis. Respecto a los planes individuales de pensiones, el límite de aportaciones máximas bajará de 8.000 a 2.000 euros, en línea con las recomendaciones de Airef y la Comisión Europea. Esta medida, ha advertido Montero, afecta a un número muy reducido de contribuyentes, puesto que, según datos de la Airef, solo un 8% de ellos hacen aportaciones superiores a 4.000 euros, y el 58% lo hacen por debajo de 1.000 euros. Las bebidas azucaradas y edulcoradas pasarán de tener un IVA del 21% con el objetivo de combatir la obesidad infantil y enfermedades asociadas como la diabetes. En bares y restaurantes, estas bebidas seguirán tributando al 10% actual "para no perjudicar a la restauración en un momento tan delicado como el actual", ha apuntado la ministra. Así, se ha propuesto la supresión de la bonificación fiscal del diésel, de forma que el tipo estatal general del gasóleo pasará de los 30,7 céntimos por litro actuales a 34,5. "Este precio sigue siendo inferior a la gasolina", ha continuado la ministra, "pero el objetivo es ir equiparando de forma progresiva estos dos hidrocarburos como mensaje claro de que tenemos que cambiar nuestros hábitos de consumo en relación con la automoción, y enfocarla hacia una movilidad más sostenible". Montero ha defendido que la medida no tiene afán recaudatorio, y ha puesto como ejemplo que, en un depósito de 50 litros, el incremento va a suponer solo 2,3 euros, IVA incluido, o 3,45 euros al mes por 15.000 kilómetros al año. Se mantiene sin alteración la tributación actual sobre el gasóleo de uso profesional y el gasóleo bonificado. La ministra de Hacienda ha destacado, por último, la modificación, por primera vez en más de 20 años, del impuesto sobre primas de seguros. El gravamen actual del 6% pasará a ser del 8%, un porcentaje, que según la ministra, seguirá estando por debajo de la media europea. Montero ha señalado que están previstos nuevos tributos, ya aprobados, como el de Determinados Servicios Digitales y el de Transacciones Financieras, o en tramitación, como los impuestos sobre envases de plástico no reutilizables, que tendrán reflejo futuro en el presupuesto de ingresos para 2021, aunque todavía no han sido incluidos. "Estas medidas, junto con la lucha contra el fraude fiscal, supondrán un incremento de los ingresos de 4.223 millones, lo cual es imprescindible para el sostenimiento del Estado de bienestar", ha afirmado.