Volver a PortadaReunión del Consejo: 12-03-2021
12-03-20213 min de lectura5 visitas

11.000 millones en rescates a empresas: 7.000 millones en ayudas directas y el resto en parches para la deuda ICO

El Gobierno lanza un paquete urgente para autónomos y pymes asfixiados por la pandemia, pero deja el reparto en manos de las comunidades y ata parte de los fondos a créditos a devolver.

Ver acuerdo oficial en la web de La Moncloa

Enlace directo al comunicado institucional original publicado por el Gobierno de España.

¿Qué han aprobado exactamente?

Un paquete de rescate empresarial por valor de 11.000 millones de euros dividido en tres partes: 7.000 millones en dinero directo a fondo perdido para pagar facturas y deudas con proveedores, 3.000 millones para renegociar o recortar préstamos avalados por el ICO y 1.000 millones para rescatar empresas medianas a cambio de entrar temporalmente en su capital. Además, prorrogan hasta final de año la moratoria que frena los concursos de acreedores para evitar una cascada de quiebras inmediatas.

¿Cuánto nos va a costar a todos los españoles?

11.000 millones de euros en total. Salimos a unos 229,17 € por español.

¿Quién sale ganando con esto?

Los autónomos y pequeñas empresas con caídas de facturación: los que tributan por módulos recibirán una ayuda fija de 3.000 euros, y el resto podrá optar a importes de entre 4.000 y 200.000 euros. Las islas se llevan un trato preferencial: 2.000 millones van blindados directamente para Canarias y Baleares por el hundimiento del turismo, mientras los otros 5.000 millones se distribuirán entre las demás regiones. También ganan aire los bancos, que podrán refinanciar o convertir en deuda participativa los créditos problemáticos con aval público.

¿Tiene letra pequeña o trampa?

¡Ojo aquí! Hay bastante trampa y letra menuda. Primero: no todo el paquete es dinero regalado; 4.000 millones son rescates con condiciones. La vía de Cofides exige que el Estado participe en los beneficios de la empresa durante un plazo de hasta ocho años, y los 3.000 millones del ICO no son liquidez nueva en el bolsillo, sino maniobras contables para reestructurar deudas que ya se debían. Segundo: las ayudas directas (los 7.000 millones) no las cobra el empresario directamente del Estado; el Gobierno transfiere los fondos a las Comunidades Autónomas y son ellas las que deben abrir convocatorias, lo que provocará retrasos burocráticos y diferencias de cobro según la región. Tercero: el dinero no es de libre disposición; la norma exige destinarlo obligatoriamente al pago de deudas con proveedores, suministros, salarios o alquileres.

¿A partir de cuándo se aplica o qué hay que hacer?

Por ahora nada: aún no se puede solicitar directamente al Gobierno. El Estado transfiere el dinero y fija el marco legal, pero ahora cada comunidad autónoma tiene que publicar sus propias bases y abrir ventanillas. Los autónomos y empresas deberán ir recopilando sus libros de cuentas, caídas de ventas y facturas impagadas para solicitar las ayudas en cuanto sus gobiernos autonómicos abran el plazo.

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Texto administrativo original de La Moncloa (para verificación)

Titular oficial:

Nuevos fondos y extensión de las moratorias

Redacción burocrática original:

La ministra ha afirmado que aún quedan semanas complicadas y es necesario anticiparse al riesgo de un deterioro significativo de los balances de las empresas y un aumento del endeudamiento. El Real Decreto-ley aprobado hoy busca seguir protegiendo a los sectores más afectados y que son fundamentalmente viables, mientras se alcanza un porcentaje sustancial de población vacunada. "Actuando en el momento adecuado, como hemos hecho desde el principio, evitamos un coste superior en el futuro", ha sostenido. La norma se articula en tres fondos: una línea de 7.000 millones de euros para ayudas directas a empresas y autónomos destinadas al pago de gastos fijos y deudas con proveedores y otros acreedores; una línea de 3.000 millones para que el ICO pueda acompañar los procesos de reestructuración de deuda financiera, y un fondo de 1.000 millones para la recapitalización de las empresas afectadas. Además, se extienden hasta final de año las moratorias concursales y las medidas de agilización en el ámbito de la justicia para proporcionar un período que permita restablecer los equilibrios patrimoniales o abordar procesos de reestructuración, entre otras actuaciones. Esta línea permitirá que las comunidades autónomas puedan conceder ayudas directas a las empresas y los sectores más afectados por la pandemia. Consta de dos compartimentos: uno con 2.000 millones de euros específico para las empresas de Canarias y las Islas Baleares, las regiones donde el sector turístico tiene un peso mayor; y otro de 5.000 millones de euros para el resto de las comunidades, que se repartirá en función de indicadores de renta, desempleo y paro juvenil. Las ayudas podrán compensar hasta un cuarenta por ciento de la caída adicional de ingresos para las micropymes y los autónomos y hasta un veinte por ciento del resto de empresas. Se establece una cantidad fija de 3.000 euros para los autónomos que tributan por módulos y un rango entre los 4.000 y 200.000 euros por empresa para el resto. Nadia Calviño ha remarcado que estos 7.000 millones de euros se suman a los 24.000 ya transferidos por el Estado a las comunidades para dar una respuesta sanitaria, económica y social a la pandemia. En los procesos de reestructuración de empresas viables con problemas transitorios que se acuerden con las entidades financieras, se podrán aplicar tres niveles de actuación sobre los préstamos que cuentan con aval público. Un primer nivel supone la extensión del plazo de vencimiento de los préstamos, adicional a la prolongación aprobada el pasado noviembre. En un segundo nivel, se podrían convertir estos préstamos en préstamos participativos, manteniendo la cobertura del aval público. En el tercer nivel, excepcional y de último recurso, se permitiría realizar transferencias directas a autónomos y pymes para la reducción del principal de la financiación avalada contraída durante la pandemia. Con el fin de articular estas medidas -ha indicado Calviño-, se aprobará un Código de Buenas Prácticas para que el sector financiero y el resto de organismos puedan implicarse en el apoyo de estas empresas. Este fondo será gestionado por la Compañía Española de Financiación del Desarrollo (Cofides), dependiente del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, y complementa al fondo SEPI para la recapitalización de empresas estratégicas de mayor tamaño. Su utilización conllevará la participación del Estado en los beneficios futuros de las empresas, así como una estrategia de salida, ya que la naturaleza temporal del fondo está fijada en ocho años, según ha detallado la ministra.