11.000 millones en rescates a empresas: 7.000 millones en ayudas directas y el resto en parches para la deuda ICO
El Gobierno lanza un paquete urgente para autónomos y pymes asfixiados por la pandemia, pero deja el reparto en manos de las comunidades y ata parte de los fondos a créditos a devolver.
Enlace directo al comunicado institucional original publicado por el Gobierno de España.
¿Qué han aprobado exactamente?
Un paquete de rescate empresarial por valor de 11.000 millones de euros dividido en tres partes: 7.000 millones en dinero directo a fondo perdido para pagar facturas y deudas con proveedores, 3.000 millones para renegociar o recortar préstamos avalados por el ICO y 1.000 millones para rescatar empresas medianas a cambio de entrar temporalmente en su capital. Además, prorrogan hasta final de año la moratoria que frena los concursos de acreedores para evitar una cascada de quiebras inmediatas.
¿Cuánto nos va a costar a todos los españoles?
11.000 millones de euros en total. Salimos a unos 229,17 € por español.
¿Quién sale ganando con esto?
Los autónomos y pequeñas empresas con caídas de facturación: los que tributan por módulos recibirán una ayuda fija de 3.000 euros, y el resto podrá optar a importes de entre 4.000 y 200.000 euros. Las islas se llevan un trato preferencial: 2.000 millones van blindados directamente para Canarias y Baleares por el hundimiento del turismo, mientras los otros 5.000 millones se distribuirán entre las demás regiones. También ganan aire los bancos, que podrán refinanciar o convertir en deuda participativa los créditos problemáticos con aval público.
¿Tiene letra pequeña o trampa?
¡Ojo aquí! Hay bastante trampa y letra menuda. Primero: no todo el paquete es dinero regalado; 4.000 millones son rescates con condiciones. La vía de Cofides exige que el Estado participe en los beneficios de la empresa durante un plazo de hasta ocho años, y los 3.000 millones del ICO no son liquidez nueva en el bolsillo, sino maniobras contables para reestructurar deudas que ya se debían. Segundo: las ayudas directas (los 7.000 millones) no las cobra el empresario directamente del Estado; el Gobierno transfiere los fondos a las Comunidades Autónomas y son ellas las que deben abrir convocatorias, lo que provocará retrasos burocráticos y diferencias de cobro según la región. Tercero: el dinero no es de libre disposición; la norma exige destinarlo obligatoriamente al pago de deudas con proveedores, suministros, salarios o alquileres.
¿A partir de cuándo se aplica o qué hay que hacer?
Por ahora nada: aún no se puede solicitar directamente al Gobierno. El Estado transfiere el dinero y fija el marco legal, pero ahora cada comunidad autónoma tiene que publicar sus propias bases y abrir ventanillas. Los autónomos y empresas deberán ir recopilando sus libros de cuentas, caídas de ventas y facturas impagadas para solicitar las ayudas en cuanto sus gobiernos autonómicos abran el plazo.
Texto administrativo original de La Moncloa (para verificación)
Titular oficial:
Nuevos fondos y extensión de las moratorias
Redacción burocrática original: