Volver a PortadaReunión del Consejo: 08-06-2021
08-06-20212 min de lectura1 visitas

El Gobierno aprueba su plan de la Agenda 2030: muchas promesas sociales, pero sin dinero directo sobre la mesa

Moncloa presenta una guía política a diez años vista sobre vivienda, medio rural y servicios públicos que, de momento, no reparte fondos ni ayudas inmediatas.

Ver acuerdo oficial en la web de La Moncloa

Enlace directo al comunicado institucional original publicado por el Gobierno de España.

¿Qué han aprobado exactamente?

El Gobierno ha dado luz verde a la llamada Estrategia de Desarrollo Sostenible, un documento marco que fija los deberes y prioridades de España para cumplir con los Objetivos de la Agenda 2030 de la ONU. En cristiano: se trata de una hoja de ruta con buenas intenciones para la próxima década centrada en facilitar el acceso a la vivienda, reforzar los servicios públicos, frenar el despoblamiento rural y avanzar en la transición ecológica.

¿Cuánto nos va a costar a todos los españoles?

No tiene coste directo de fondos públicos; se trata de un cambio normativo o regulatorio (en este caso, una guía estratégica de país). Este acuerdo no aprueba cheques ni partidas presupuestarias en el acto; el dinero real dependerá de los Presupuestos Generales del Estado que se vayan negociando año a año.

¿Quién sale ganando con esto?

Sobre el papel, los colectivos más vulnerables, los habitantes de zonas rurales y las familias con problemas de acceso a la vivienda si las medidas prometidas llegan a ejecutarse. A nivel institucional, el Gobierno se anota el tanto de alinear a España con los compromisos internacionales fijados por Naciones Unidas.

¿Tiene letra pequeña o trampa?

¡Ojo aquí! Una estrategia o documento de intenciones no es una ley de obligado cumplimiento automático ni garantiza financiación asegurada. La inmensa mayoría de las competencias clave mencionadas (sanidad, servicios sociales, gestión de vivienda o desarrollo rural) están en manos de las Comunidades Autónomas, por lo que sin acuerdos políticos ni partidas blindadas, este tipo de planes corre el riesgo de quedarse en mero escaparate político y papel mojado.

¿A partir de cuándo se aplica o qué hay que hacer?

Por ahora nada: el ciudadano de a pie no tiene que realizar ninguna gestión ni puede solicitar ninguna subvención asociada a este acuerdo. Marca las líneas maestras hasta el año 2030 y su efecto solo se notará a medida que se tramiten leyes y decretos específicos en el Parlamento.

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Texto administrativo original de La Moncloa (para verificación)

Titular oficial:

Estrategia de Desarrollo Sostenible

Redacción burocrática original:

Belarra ha explicado que esta estrategia reafirma el compromiso del Gobierno con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la Agenda 2030, ratificados en el año 2015 por 193 países miembros de la ONU, y coloca a España a la vanguardia internacional en este ámbito. La ministra ha defendido que se trata de "una estrategia de país y no de una estrategia de gobierno" porque está construida de abajo a arriba y definida para que sea heredada por los gobiernos sucesivos. Además, ha señalado que en su elaboración han participado las comunidades autónomas, las entidades locales, los movimientos sociales, la sociedad civil, el sector privado y el mundo de la cultura, así como los niños y los jóvenes. La Estrategia de Desarrollo Sostenible, ha reiterado Belarra, dibuja un proyecto de país que asegura que nadie se quede atrás, es una guía para la reconstrucción y una vía para que la ciudadanía pueda acceder a viviendas accesibles, a unos servicios públicos que les atiendan adecuadamente, sin demoras, y para que pueda disfrutar de la diversidad del país, de su naturaleza y vivir libre de violencias. Ione Belarra ha detallado que el documento recoge los retos y las políticas que tiene que adoptar España en la próxima década para abordar la transición social, centrada en dos ejes: la garantía de los derechos sociales y la redistribución de la riqueza. En este aspecto ha identificado cuestiones como el derecho a la vivienda y la lucha contra la pobreza energética. La estrategia contempla la necesidad de construir un país que respete los límites del planeta y asegure una transición ecológica justa, valiente y ambiciosa. Propone el cierre de las brechas de desigualdad y la eliminación de todas las discriminaciones, en especial, las violencias machistas. Además, recoge los pasos para construir un nuevo modelo económico y productivo que sea verde, digital, justo y garantice la calidad y la estabilidad en el empleo. La ministra ha incidido en que la estrategia asegura el refuerzo de los servicios públicos como requisito imprescindible para afrontar la reconstrucción porque la pandemia nos ha demostrado que "es necesario cuidar lo común, y porque lo público es lo que nunca se pone de perfil cuando las cosas se ponen difíciles". Asimismo, Belarra ha avanzado que el texto propone como reto específico la revitalización del medio rural, que es un elemento fundamental para la cohesión de nuestro país. "Las personas que viven en un pueblo o en una ciudad pequeña no pueden tener menos derechos que las personas que viven en una ciudad", ha dicho.