Volver a PortadaReunión del Consejo: 30-11-2021
30-11-20212 min de lectura1 visitas

Casi 1.000 millones de dinero público para fabricar en España terapias avanzadas contra el cáncer o la ELA

El Consejo de Ministros da luz verde al PERTE de Salud de Vanguardia para impulsar la investigación biomédica, la medicina personalizada y la digitalización de la sanidad.

Ver acuerdo oficial en la web de La Moncloa

Enlace directo al comunicado institucional original publicado por el Gobierno de España.

¿Qué han aprobado exactamente?

Han dado luz verde al llamado PERTE de Salud de Vanguardia, un gran plan de inversión estratégica enfocado en la investigación sanitaria. El objetivo es financiar proyectos de medicina personalizada (tratamientos a medida según los genes de cada paciente), terapias avanzadas contra enfermedades graves como el cáncer o la ELA, y modernizar la tecnología y el análisis de datos en los hospitales y centros de salud.

¿Cuánto nos va a costar a todos los españoles?

El plan prevé una inversión total de 1.469 millones de euros, de los cuales 982 millones de euros salen directamente del bolsillo público (financiados principalmente con fondos europeos). Salimos a unos 20,46 € por español. Los 487 millones de euros restantes se espera que los aporte la empresa privada.

¿Quién sale ganando con esto?

Los principales beneficiados a corto plazo son los centros de investigación, hospitales públicos, universidades y empresas biotecnológicas o farmacéuticas que recibirán contratos y subvenciones para desarrollar tratamientos. A medio y largo plazo, los pacientes del Sistema Nacional de Salud, que podrán acceder a terapias innovadoras producidas en España sin tener que costearse tratamientos en el extranjero.

¿Tiene letra pequeña o trampa?

¡Ojo aquí! Una parte sustancial del plan (487 millones) depende de que las empresas privadas decidan realmente arriesgar e invertir su dinero. Además, las cifras de creación de 12.700 empleos y un impacto económico de 4.300 millones en el PIB son estimaciones y previsiones sobre el papel. Por último, no es dinero que mejore de inmediato las listas de espera ni refuerce las plantillas saturadas de la atención primaria convencional, sino inversión destinada a I+D y proyectos tecnológicos.

¿A partir de cuándo se aplica o qué hay que hacer?

Por ahora el ciudadano no tiene que realizar ningún trámite ni puede solicitar ayudas directas. El despliegue se ejecuta mediante convocatorias públicas de I+D+i, licitaciones de compra pública innovadora y acuerdos entre el Ministerio de Ciencia e Innovación, Sanidad y las Comunidades Autónomas a lo largo del periodo previsto.

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Texto administrativo original de La Moncloa (para verificación)

Titular oficial:

Salud de Vanguardia

Redacción burocrática original:

El Gobierno ha aprobado el Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE) para la Salud de Vanguardia, un instrumento de colaboración público-privada que busca transformar este ámbito a través de la ciencia y la innovación. La meta es impulsar un sistema sanitario de altas prestaciones basado en la medicina de precisión, las terapias avanzadas y la inteligencia artificial. Este PERTE prevé una inversión de al menos 1.469 millones de euros en el período 2021-2023, con una contribución pública de más de 982 millones y una inversión privada estimada en cerca de 487 millones. Morant ha explicado que la medicina de precisión es un proceso clínico que incorpora los datos genómicos de las personas y los combina con otros relevantes para su salud como los clínicos o socioeconómicos, los hábitos de vida o incluso su exposición ambiental, de forma que, utilizados de manera precisa e integrada permiten mejorar la toma de decisiones sobre la salud individual y la salud pública. Por su parte, los medicamentos de terapia avanzada incluyen las terapias génica y celular y la ingeniería tisular, y son el paradigma de la innovación terapéutica orientada a las necesidades de cada paciente. La ministra ha puesto como ejemplo la terapia contra la leucemia linfoblástica que desarrollan y producen el doctor Álvaro Urbano y su equipo de investigación en el Hospital Clínic de Barcelona, en la que modifican genéticamente las defensas del paciente para que sean capaces de atacar las células cancerígenas con una fuerza cien veces mayor. "Esto está ocurriendo ya en nuestro país, en nuestro sistema público de salud", ha subrayado Morant, "y esto es lo que queremos que siga ocurriendo, con una inversión pública sin precedentes para que nadie tenga que cruzar el océano y gastarse miles de euros en un tratamiento avanzado porque podrá ser su país y su Sistema Nacional de Salud los que pongan a disposición este tratamiento". La ministra ha señalado que este PERTE se concibe también como una oportunidad para contribuir a la prosperidad, al crecimiento económico y a la creación de empleo en torno a la salud desde el sector sanitario, "muy importante en nuestro país como demuestran las cifras: el gasto público sanitario en 2019 fue de más de 75.000 millones de euros, el 6% del PIB". La previsión es que el proyecto genere una contribución en el Producto Interior Bruto (PIB) de más de 4.300 millones y permita crear unos 12.700 puestos de trabajo, gracias al impulso de los fondos europeos y también a la colaboración público-privada "del siglo XXI, donde el Estado emprendedor invierte y coopera con las empresas", ha afirmado Morant. Los cuatro objetivos clave son posicionar a España como país líder en terapias avanzadas y fármacos innovadores orientados a la curación de enfermedades como la diabetes y neurodegenerativas como el ELA; transferir la investigación a las empresas para que las terapias sean producidas y fabricadas en España; desarrollar un Sistema Nacional de Salud digital para la recogida y análisis de todos los datos necesarios, y llevar la transformación digital a la atención primaria.