Volver a PortadaReunión del Consejo: 18-04-2023
18-04-20232 min de lectura1 visitas

El plan de los 50.000 pisos de la Sareb: por qué la mayoría no están listos para entrar a vivir

El Gobierno busca dar salida a los inmuebles del 'banco malo', pero la medida depende de que las autonomías los compren con sus fondos y de terminar miles de obras.

Ver acuerdo oficial en la web de La Moncloa

Enlace directo al comunicado institucional original publicado por el Gobierno de España.

¿Qué han aprobado exactamente?

Un plan estratégico para movilizar activos de la Sareb (el conocido como 'banco malo') con tres patas: poner a disposición 21.000 viviendas para alquiler social vendiéndoselas a comunidades y ayuntamientos, regularizar con alquileres adaptados la situación de 14.000 pisos que ya están habitados por familias vulnerables, y ceder suelos para levantar hasta 15.000 viviendas adicionales mediante promotoras privadas.

¿Cuánto nos va a costar a todos los españoles?

No tiene coste directo de fondos públicos en este acuerdo; se trata de un plan de gestión y venta de activos que ya forman parte del balance de la Sareb (cuya deuda ya computa en las cuentas públicas del Estado).

¿Quién sale ganando con esto?

En el papel, las familias en situación de vulnerabilidad o exclusión que puedan acceder a un alquiler social, así como temporeros agrícolas, jóvenes en zonas rurales y refugiados a través de cesiones a ONG y ayuntamientos. También ganan las empresas constructoras e inmobiliarias que entren en los proyectos de colaboración público-privada para edificar en suelos cedidos.

¿Tiene letra pequeña o trampa?

¡Muchísima atención a los detalles técnicos camuflados! En primer lugar, el Gobierno central no regala estas casas a los ciudadanos: pretende vendérselas a las Comunidades Autónomas y consistorios, por lo que si tu gobierno autonómico o ayuntamiento decide no comprarlas ni poner presupuesto, en tu zona no habrá ni un solo piso disponible. En segundo lugar, de las 21.000 viviendas anunciadas, 12.000 están aún en obras o pendientes de la cédula de habitabilidad, es decir, no son habitables hoy por hoy y requerirán tiempo e inversión extra. Por último, los 15.000 pisos sobre suelo urbanizable dependen enteramente del interés de promotores privados para construirlos, lo que tardará años en materializarse.

¿A partir de cuándo se aplica o qué hay que hacer?

Por ahora nada: los ciudadanos no pueden acudir a ninguna ventanilla a solicitar estos pisos. Habrá que esperar a que cada Comunidad Autónoma o municipio cierre la compra de los paquetes de inmuebles con la Sareb y publique posteriormente sus propias convocatorias públicas de vivienda protegida.

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Texto administrativo original de La Moncloa (para verificación)

Titular oficial:

Destino de los activos de la Sareb

Redacción burocrática original:

La vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. | Pool Moncloa / Borja Puig de la Bellacasa Nadia Calviño ha avanzado que, para aprovechar estos activos, el Gobierno ha puesto en marcha un plan con tres ejes: la movilización de las 21.000 viviendas para uso social, la gestión proactiva de las 14.000 viviendas ya habitadas y la cesión de suelos urbanizables. Las 21.000 viviendas de la Sareb identificadas para uso social se movilizarán a través de acuerdos de venta a las comunidades autónomas para alquiler social asequible. La vicepresidenta primera ha detallado que 9.000 ya están disponibles para la venta y 12.000 pendientes de la finalización de obras o de la cédula de habitabilidad. La Sareb ya ha negociado acuerdos de venta con la Comunidad Valenciana y la Xunta de Galicia y está negociando con el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, con los municipios del área metropolitana de Barcelona, la Generalitat de Cataluña, la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de Torrelavega (Cantabria). Además, se contemplan convenios de cesión temporal de viviendas para uso social, tanto a Administraciones Públicas como a entidades sin ánimo de lucro, prestando atención especial a las zonas en riesgo de despoblación y a los colectivos vulnerables. A modo de ejemplo, Calviño ha destacado los acuerdos para poner viviendas a disposición de trabajadores temporeros en el ámbito agrícola o para fomentar el emprendimiento y fijar población joven en áreas rurales, así como para el acogimiento de refugiados. La estrategia contempla la gestión proactiva de las 14.000 viviendas ya habitadas. Nadia Calviño ha avanzado que se identificará a las familias vulnerables y se les ofrecerá el apoyo necesario con "una gestión siempre prudente y responsable de la cartera de activos". Se les ofrecerán alquileres que tengan en cuenta su nivel de renta, se les ayudará a regularizar su situación, en la búsqueda de empleo y en el acceso a los servicios sociales o la solicitud del Ingreso Mínimo Vital. En la actualidad, la Sareb ya gestiona más de 2.000 alquileres sociales y está apoyando a más de 400 familias. La vicepresidenta ha argumentado que el alquiler social contribuye a recuperar el valor de los activos, al facilitar que los inquilinos tengan una mejor situación económica y puedan pagar sus rentas. El Ejecutivo también pondrá en marcha un proyecto de cesión de suelo urbanizable mediante un esquema de colaboración público-privada. La entidad cuenta con suelo para construir unas 15.000 viviendas adicionales destinadas al alquiler asequible. Además, la Sareb ofrecerá a las administraciones públicas la venta de suelos destinados a otros objetivos sociales como la construcción de hospitales, escuelas u otros espacios públicos. Nadia Calviño ha señalado que la venta de suelos contribuye al proyecto liderado por el Ministerio de Transición Ecológica y para el Reto Demográfico para abordar la despoblación e implantar proyectos empresariales y de reindustrialización en la España rural, en colaboración con empresas privadas.