Volver a PortadaReunión del Consejo: 12-09-2023
12-09-20232 min de lectura1 visitas

17.190 millones de euros contra la sequía: a qué se destina el megaplan del agua

El Gobierno balancea su estrategia hidráulica para modernizar regadíos, impulsar desaladoras y digitalizar canalizaciones frente a la falta de lluvia.

Ver acuerdo oficial en la web de La Moncloa

Enlace directo al comunicado institucional original publicado por el Gobierno de España.

¿Qué han aprobado exactamente?

El Ejecutivo ha presentado el balance y la hoja de ruta de su plan contra la sequía, que concentra inversiones en construir y ampliar desaladoras, reutilizar aguas residuales tratadas, reparar conducciones para evitar fugas, digitalizar contadores y modernizar los sistemas de riego del campo, además de actualizar los Planes Especiales de Sequía vigentes desde 2018.

¿Cuánto nos va a costar a todos los españoles?

17.190 millones de euros en total (sumando 12.000 millones para infraestructuras y desalación, 3.060 millones del PERTE del agua y 2.130 millones para regadíos). Salimos a unos 358,13 € por español.

¿Quién sale ganando con esto?

Las empresas de ingeniería, construcción y tecnología adjudicatarias de las obras de desalación y digitalización; los agricultores y regantes que accedan a infraestructuras modernizadas o rebajas en cánones; y los municipios con estrés hídrico que aseguren el suministro para el consumo ciudadano.

¿Tiene letra pequeña o trampa?

Gran parte de este dinero proviene de partidas plurianuales y fondos europeos cuya ejecución sobre el terreno lleva años debido a la compleja burocracia de las licitaciones públicas y los estudios de impacto ambiental. Asimismo, las medidas de alivio a los regantes (como exenciones del pago de cánones o subvención al agua desalada) no son automáticas: exigen que la cuenca hidrográfica se encuentre declarada formalmente en situación de emergencia.

¿A partir de cuándo se aplica o qué hay que hacer?

Las obras e inversiones se van desplegando de forma progresiva según el calendario de cada confederación hidrográfica. Los regantes y agricultores afectados por cortes deben consultar las convocatorias específicas de su cuenca para solicitar la exención de tasas o la activación de pozos de emergencia cuando se declare la alerta oficial.

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Texto administrativo original de La Moncloa (para verificación)

Titular oficial:

Actuaciones del Gobierno para afrontar la sequía

Redacción burocrática original:

La emergencia climática causa sequías cada vez más frecuentes e intensas, por lo que el Gobierno, según ha explicado la vicepresidenta, ha respondido desde el principio de la legislatura con acciones e inversiones constantes en todas las cuencas hidrográficas, que suman 12.000 millones de euros, destinados a impulsar la desalación y reutilización del agua, así como a mejorar las conducciones e infraestructuras de regulación. A esta dotación se suman 3.060 millones del PERTE de digitalización del ciclo del agua y 2.130 millones para la modernización de regadíos, con el fin de reducir fugas y pérdidas. Teresa Ribera ha avanzado que el Ejecutivo está revisando los Planes Especiales de Sequía aprobados en el año 2018 para facilitar su gestión. A su juicio, la aplicación de estos planes ha sido "particularmente importantes este año, facilitando la garantía de abastecimiento para toda la población, minimizando el impacto de la sequía en los sectores productivos, lo que no significa que no haya impactos, sino que se minimizan y se garantiza el mantenimiento de los ecosistemas". La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico en funciones, Teresa Ribera, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros | Pool Moncloa/Fernando Calvo No obstante, la vicepresidenta considera que hay que intervenir en supuestos de emergencia, que requieren una reacción ágil e inmediata, y apoyar a los afectados que ven restringido su acceso a los volúmenes de concesión de agua para regadío con medidas complementarias, eximiéndoles del pago de cánones, activando pozos de emergencia, garantizando el abastecimiento a la población con más problemas de suministro o subvencionando el agua desalada. Ribera ha añadido que España llega al final de un año hidrológico particularmente seco "sin prácticamente ninguna incidencia desde el punto de vista del abastecimiento", salvo algún problema en pueblos pequeños o zonas aisladas y limitaciones puntuales a usos no esenciales para la población o restricciones en algunos sistemas de riego.