Volver a PortadaReunión del Consejo: 09-01-2024
09-01-20242 min de lectura1 visitas

Supermercados obligados a donar comida y restaurantes a ponerte las sobras en táper: así es la nueva ley contra el desperdicio

El Gobierno aprueba el proyecto de ley para frenar la comida que acaba en el cubo de la basura, exigiendo acuerdos a las grandes superficies y facilitando que te lleves lo que no te comas.

Ver acuerdo oficial en la web de La Moncloa

Enlace directo al comunicado institucional original publicado por el Gobierno de España.

¿Qué han aprobado exactamente?

El Consejo de Ministros ha dado luz verde al proyecto de ley de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario. La norma fija por ley que la comida no se tira: primero tiene que ir al consumo humano (donaciones a bancos de alimentos u ONGs en el caso de tiendas de más de 1.300 metros cuadrados) o transformarse en otros alimentos (como mermeladas). Si no es apta para personas, se destinará a pienso animal, abono o biocombustible. Además, los restaurantes tendrán que darte recipientes para que te lleves a casa lo que sobre de tu plato.

¿Cuánto nos va a costar a todos los españoles?

No tiene coste directo de fondos públicos; se trata de un cambio normativo o regulatorio.

¿Quién sale ganando con esto?

Salen ganando los bancos de alimentos, comedores sociales y ONGs, que recibirán excedentes en buen estado de forma regulada. También los clientes de bares y restaurantes, que tendrán garantizado por ley el derecho a pedir sus sobras para llevar sin malas caras ni trabas.

¿Tiene letra pequeña o trampa?

¡Ojo aquí! Los costes de adaptación (gestión de donaciones, logística de frío, envases aptos para llevar en hostelería) recaerán sobre los comercios y restaurantes, lo que podría acabar repercutiéndose de forma indirecta en el precio final de la carta o del tique de compra. Además, los bancos de alimentos llevan tiempo alertando de que necesitan medios logísticos y transporte para absorber todo el volumen de frescos sin que se les estropee en el almacén.

¿A partir de cuándo se aplica o qué hay que hacer?

Por ahora nada: aún no se puede exigir ni está en vigor. Se trata de un proyecto de ley que ahora inicia su tramitación en el Congreso de los Diputados y el Senado, donde los partidos podrán meter enmiendas antes de su aprobación definitiva y publicación en el BOE.

Compartir noticia:

Temas y etiquetas relacionadas

Texto administrativo original de La Moncloa (para verificación)

Titular oficial:

Claves contra la pérdida de alimentos

Redacción burocrática original:

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. | Pool Moncloa/Borja Puig de la Bellacasa La columna vertebral de la norma es la jerarquía de uso: la prioridad absoluta será el consumo humano de los alimentos; si no es posible, se destinarán a la alimentación animal o a fines energéticos. La ley incluye la obligación, por parte del sector productor o el de la distribución, de donar los excedentes de alimentos que estén en condiciones de consumo. Planas, que ha elogiado las buenas prácticas de la distribución alimentaria en esta materia, ha detallado que las tiendas de alimentación de más de 1.300 metros cuadrados tendrán que contar con acuerdos con bancos de alimentos u organizaciones no gubernamentales para donar los alimentos que todavía puedan ser aprovechados. Además, los establecimientos del sector de la restauración deberán ofrecer al cliente la posibilidad de llevarse en envases la comida o la bebida que no haya consumido. El proyecto de ley contempla, en segundo lugar, la transformación de algunos alimentos en otros productos como cremas o mermeladas. Si ya no son aptos para el consumo humano, se emplearán -en este orden- para la alimentación animal, subproductos en otra industria o la obtención de compost o biocombustibles. Luis Planas ha destacado que la norma establece derechos y obligaciones, "pero sobre todo es una ley pedagógica que trata de informar y prevenir ese desperdicio alimentario", en la línea de las campañas que su departamento desarrolla desde el año 2018. "El alimento más caro es aquel que termina en la basura", ha afirmado. El ministro ha remarcado, igualmente, que el proyecto de ley aborda otros aspectos muy significativos, como el consumo de productos considerados poco estéticos, los de proximidad y los de temporada, la agricultura ecológica y las obligaciones de las administraciones en materia de contratación pública. Planas ha expresado el deseo del Ejecutivo de "suscitar el mayor apoyo parlamentario posible" en la tramitación que ahora inicia la norma.