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Ejes principales de la reforma
Redacción burocrática original:
Los cinco ejes que actualizan la ley aprobada hace 40 años son: promover la igualdad de oportunidades en el acceso de los profesionales del sistema judicial; buscar la excelencia y diversidad de los miembros de la Administración de Justicia; aumentar los efectivos; mejorar su carrera profesional e impulsar la pluralidad y transparencia de sus estructuras.
El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, durante la rueda de prensa. | Pool Moncloa/José Manuel Álvarez
Todos los opositores a la carrera judicial, a la carrera fiscal, a la Abogacía del Estado o a letrado de la Administración de Justicia tendrán derecho a solicitar una beca pública equivalente, al menos, al Salario Mínimo Interprofesional durante cuatro años para que puedan preparar las oposiciones con independencia de la renta de su familia.
Bolaños ha recordado que el Gobierno ya puso en funcionamiento este sistema de becas dirigidas a familias con rentas bajas o medias, del que se benefician casi mil opositores, y ahora lo blinda por ley. Además, ha anunciado que va a aumentar el número de becados para favorecer que personas que nunca se han planteado opositar por razones económicas ahora lo puedan hacer.
Con el mismo objetivo, el ministro ha avanzado que el Centro de Estudios Jurídicos de Madrid se convertirá en un centro público de preparación de oposiciones a fiscales, jueces, abogados del estado y letrados de la Administración de Justicia y contará con delegaciones en otras provincias para que cualquier opositor pueda acudir a sus instalaciones. Además, se creará un registro público de jueces y magistrados que tengan reconocida la compatibilidad para ser preparadores de opositores.
Félix Bolaños ha explicado que el Gobierno quiere el sistema de acceso "siga seleccionado a los mejores", por lo que se adecúan los sistemas de acceso a las necesidades actuales. En este sentido, el ministro ha argumentado que una labor habitual de jueces y magistrados es redactar providencias, autos y sentencias y, sin embargo, en la actualidad no hay ninguna prueba en la oposición que valore la habilidad para escribir y relacionar conceptos jurídicos.
Tras la entrada en vigor de la norma, la oposición comprenderá una prueba tipo test, una prueba oral y una prueba escrita. El ministro considera que esta medida "servirá para aumentar el nivel de los opositores".
Por otra parte, se realizarán modificaciones en el cuarto turno que, junto con el turno libre, es la otra vía de acceso a la carrera judicial. Mediante el cuarto turno, los juristas de reconocida competencia con más de 10 años de ejercicio profesional pueden acceder a la carrera judicial a través de la evaluación de méritos y de una prueba escrita.
Con el fin de agilizar la selección de los opositores que acceden por el cuarto turno, Bolaños ha señalado que primero se realizará la prueba escrita y solo se evaluarán los méritos y los currículums de quienes la hayan superado.
Además, todos los exámenes escritos serán anónimos, de tal manera que se garantice la igualdad de oportunidades de todos los candidatos.
El tercer bloque de medidas busca aumentar el número de jueces y magistrados. "Queremos que haya efectivos suficientes para que la justicia sea ágil y, por tanto, los ciudadanos puedan tener derecho a una resolución judicial en un tiempo razonable", ha señalado Félix Bolaños.
Con ese fin, la futura ley modifica la regulación del cuarto turno. El modelo actual dispone que, de cada cuatro personas que ingresan en la carrera judicial, tres deben hacerlo por el turno libre de oposición y una a través del concurso-oposición. Bolaños ha apuntado que esta obligación no se ha cumplido en la práctica y que hoy solo el 9,33% de los jueces provienen del cuarto turno. Con el cambio impulsado por el Ejecutivo, la oposición por el turno libre y el concurso-oposición serán simultáneos. De esta forma -ha explicado el ministro-, si se convocan, por ejemplo, 300 plazas del turno libre, saldrán al mismo tiempo 100 plazas para el cuarto turno.
También se establece un cuarto turno para el acceso a la carrera fiscal, dirigido igualmente a profesionales de reconocida competencia que lleven más de 10 años de ejercicio.
Además, para atender el requerimiento de la Comisión Europea a España de reducir la temporalidad excesiva en las carreras judicial y fiscal, la norma establece un procedimiento extraordinario de regularización de jueces sustitutos, magistrados suplentes y fiscales sustitutos.
El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, durante su intervención. | Pool Moncloa/José Manuel Álvarez
El desarrollo de la carrera profesional es otro de los pilares del texto presentado por el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes. Para dar a jueces y magistrados más certeza sobre sus posibilidades de promoción, el sistema actual, en el que la promoción de juez a magistrado depende de la existencia de vacantes, se cambia por el ascenso automático por antigüedad. De este modo, a los cincos años, los jueces se convertirán en magistrados, y los abogados fiscales en fiscales.
También en relación con los jueces sustitutos, se habilita un régimen de incompatibilidades más razonable. El actual, según ha indicado Bolaños, les impide prestar otros servicios no solo cuando trabajan como jueces sustitutos, sino incluso cuando están a la espera de ser llamados.
Además, la ley iguala las posibilidades de promoción de los jueces de lo mercantil y los de violencia de género a las del resto de jueces (ahora disfrutan de menos, debido a que se considera que pertenecen a juzgados mixtos).
Un último conjunto de cambios está relacionado con la pluralidad y la integridad del Poder Judicial.
Por una parte, se modifica la composición de la Comisión de Ética del Consejo General del Poder Judicial, que es el principal órgano consultivo de la carrera judicial sobre cuestiones éticas. Si ahora está formada por 7 miembros que son elegidos por los jueces y los magistrados, en el futuro contará con 9 integrantes: 5 se elegirán como en la actualidad y los otros 4 serán catedráticos de Ética, de Filosofía del Derecho o de Filosofía Moral elegidos por las Cortes Generales.
Por otro lado, se modernizan los procesos de elección de las Salas de Gobierno de los principales tribunales: se elimina el voto delegado, se establece que cada juez o magistrado podrá votar a un candidato y se reducen los mandatos de 5 a 3 años.Por último, la norma regula la financiación de las asociaciones judiciales profesionales, que no podrá proceder de fuentes privadas.