Volver a PortadaReunión del Consejo: 18-03-2025
18-03-20252 min de lectura1 visitas

Las grandes empresas y la Administración tendrán que medir cuánto contaminan y presentar planes para recortarlo

El Gobierno aprueba una norma que obliga a ministerios y corporaciones de más de 500 trabajadores a calcular su huella de carbono anual y publicar planes de reducción a cinco años.

Ver acuerdo oficial en la web de La Moncloa

Enlace directo al comunicado institucional original publicado por el Gobierno de España.

¿Qué han aprobado exactamente?

Un decreto que pone deberes climáticos a los gigantes del sector privado y a las oficinas públicas. A partir de ahora, los ministerios, organismos del Estado y las grandes empresas (con más de 500 empleados o catalogadas como entidades de interés público) están obligados a calcular anualmente su huella de carbono (el total de gases contaminantes que generan) y a diseñar y publicar un plan a cinco años con medidas concretas para reducir esas emisiones.

¿Cuánto nos va a costar a todos los españoles?

No tiene coste directo de fondos públicos; se trata de un cambio normativo o regulatorio. Los costes de calcular las emisiones y elaborar los informes los asumirá cada empresa con sus recursos y los ministerios con sus presupuestos ordinarios de funcionamiento.

¿Quién sale ganando con esto?

Salen ganando los ciudadanos a largo plazo si se reduce la contaminación real, y de forma inmediata el sector de las consultorías y auditorías ambientales, que tendrá una importante carga de trabajo para medir emisiones y certificar planes. Los autónomos y las pequeñas y medianas empresas (pymes) se libran de esta carga burocrática directa.

¿Tiene letra pequeña o trampa?

Hay dos detalles clave: mientras que para la Administración pública es obligatorio inscribir sus datos en el registro oficial del ministerio, para las grandes empresas la inscripción en dicho registro es voluntaria (aunque sí tienen la obligación de calcularlo y publicarlo por su cuenta). Además, medir la huella y publicar un plan no garantiza automáticamente que las emisiones bajen si no se establecen mecanismos sancionadores estrictos en caso de que no cumplan sus metas a cinco años.

¿A partir de cuándo se aplica o qué hay que hacer?

Se aplica de forma inmediata tras su publicación oficial en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Las grandes empresas y departamentos estatales deberán empezar a recopilar sus datos para los informes anuales correspondientes.

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Texto administrativo original de La Moncloa (para verificación)

Titular oficial:

Registro de la huella de carbono

Redacción burocrática original:

El Consejo de Ministros ha aprobado el Real Decreto por el que se crea el registro de huella de carbono, compensación y proyectos de absorción de dióxido de carbono y por el que se establece la obligación del cálculo de la huella de carbono y de la elaboración y publicación de planes de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha destacado que con esta medida el Gobierno da "un paso adelante en la lucha contra el cambio climático, la sostenibilidad y la protección de nuestra sociedad y los ecosistemas". La norma, según ha explicado Aagesen, obliga a calcular anualmente la huella de carbono y a establecer un plan de reducción de las emisiones dirigido a dos colectivos: las empresas y la administración. En concreto, empresas que formulen cuentas consolidadas y sociedades cuyo número medio de trabajadores empleados durante el ejercicio sea superior a 500 y tengan condición de entidades de interés público, o bien cumplan la condición para ser considerada gran empresa. Estas empresas pueden inscribir su huella en el registro del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico de forma voluntaria y están obligadas a publicitar esa información y su plan de reducción de emisiones. En el caso del sector público, los departamentos ministeriales de la Administración General del Estado, sus organismos autónomos, las entidades gestoras y los servicios comunes de la Seguridad social y otras entidades deberán calcular de manera anual la huella de carbono de su organización y tienen la obligación de inscribirla en el registro. "Medir la huella de carbono nos permite identificar y reducir las emisiones, mejorar los procesos productivos, ser más eficientes, ser más competitivos, impulsar la innovación y ser menos dependientes de los combustibles fósiles", ha subrayado la ministra. La norma aprobada hoy también fomenta la coordinación entre los esquemas de huella de carbono existentes y mejora la trazabilidad de las unidades de absorción. La ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros. | Pool Moncloa / Jose Manuel Álvarez Sara Aagesen ha incidido en que los planes de reducción de emisiones tienen que ser ambiciosos y realistas y estar alineados con la neutralidad climática y con los objetivos definidos en el Pacto Verde europeo: "Deben contemplar, como mínimo, un objetivo cuantificado de reducción de emisiones en un periodo de cinco años y medidas concretas para conseguirlo. Deben ser compatible con una economía sostenible en consonancia con el acuerdo de París". La medida es un activo en el cambio climático porque el cambio climático, ha subrayado Aagesen, es una realidad científica respaldada por la comunidad internacional: "Ignorar el cambio climático es irresponsable y es temerario, pone en riesgo nuestro futuro como sociedad y nuestro presente". La ministra ha recordado que el Pacto Verde apuesta por mejorar nuestra resiliencia, la economía circular, una industria descarbonizada y un medio ambiente más saludable. También aboga por la equidad climática, impulsa la innovación y la creación de empleo y mejora la calidad de vida de los ciudadanos. "El Pacto Verde significa más Europa, más seguridad, una Europa más fuerte ante el mundo, más segura y menos dependiente y más resiliente ante los efectos del cambio climático", ha remarcado.