Volver a PortadaReunión del Consejo: 24-02-2026
24-02-20262 min de lectura1 visitas

El plan del Gobierno para que España no dependa de gigantes tecnológicos extranjeros en datos e inteligencia artificial

Moncloa presenta una hoja de ruta con diez medidas estratégicas que van desde el impulso a los chips y la ciberseguridad hasta el uso de software libre en la Administración.

Ver acuerdo oficial en la web de La Moncloa

Enlace directo al comunicado institucional original publicado por el Gobierno de España.

¿Qué han aprobado exactamente?

El Gobierno ha presentado una guía de intenciones o plan estratégico (lo que llaman «hoja de ruta de soberanía digital») para intentar que España sea menos dependiente de terceros países en tecnología punta. Plantean diez prioridades, entre ellas invertir en chips y semiconductores, crear «gigafactorías» de inteligencia artificial, blindar la ciberseguridad y las infraestructuras de datos, y empezar a usar software libre en los ordenadores de la Administración Pública.

¿Cuánto nos va a costar a todos los españoles?

No tiene coste presupuestario nuevo y directo en este acuerdo concreto; se trata de una hoja de ruta o plan de intenciones. Las inversiones que deriven de este documento se irán pagando con los fondos europeos del Plan de Recuperación ya concedidos y a través del nuevo fondo estatal «España Crece».

¿Quién sale ganando con esto?

Principalmente las grandes empresas tecnológicas, consultoras, centros de investigación y compañías de ciberseguridad, biotecnología o microchips que opten a las futuras licitaciones y ayudas públicas para desarrollar estos proyectos.

¿Tiene letra pequeña o trampa?

Por ahora es solo una declaración política de intenciones y no dinero contante y sonante en el bolsillo de nadie. Gran parte de los objetivos dependen de que los fondos europeos se ejecuten a tiempo y de la capacidad de atraer a multinacionales para instalar fábricas o centros de datos. Además, la promesa de usar software libre en las administraciones se ha anunciado en repetidas ocasiones en las últimas dos décadas con un cumplimiento bastante limitado en la práctica.

¿A partir de cuándo se aplica o qué hay que hacer?

Por ahora nada: el ciudadano de a pie no tiene que realizar ningún trámite ni puede solicitar ninguna ayuda directa con este anuncio. Las distintas medidas se irán concretando a través de contratos públicos, compras del Estado y convocatorias de subvenciones sectoriales a lo largo de los próximos meses.

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Texto administrativo original de La Moncloa (para verificación)

Titular oficial:

Hoja de ruta para acelerar la soberanía digital

Redacción burocrática original:

El Gobierno ha presentado su hoja de ruta para acelerar la soberanía digital, un documento que reordena y proyecta la siguiente fase de la revolución digital en España. Óscar López ha remarcado que en los últimos cuatro años se han creado en España más de medio millón de empleos vinculados a las nuevas tecnologías y que es el primer país de Europa y el séptimo del mundo en desarrollo de la inteligencia artificial. El Gobierno, ha añadido, ha destinado una parte muy importante de los fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia a reforzar su soberanía digital y lo seguirá haciendo a través del fondo España Crece, presentado por el presidente del Gobierno. El titular de Transformación Digital ha trasladado que en la elaboración del documento se han considerado dos prioridades. La primera es que España refuerce todas las infraestructuras críticas para reforzar esa soberanía digital (la nube, los datos, la inteligencia artificial, las infraestructuras físicas). La segunda, reforzar todas aquellas tecnologías en las que España ya es líder y tiene industrias punteras, como por ejemplo la biotecnología, la neurotecnología, las energías limpias, la identidad digital o la ciberseguridad, sectores en los que ya somos muy fuertes. El documento contiene diez propuestas de acción, entre las que el ministro ha destacado el refuerzo de la infraestructura pública digital, del sector espacial y de las tecnologías cuánticas, la inversión en chips y semiconductores, la utilización de software libre o de OpenDesk en las administraciones públicas, el impulso del sistema europeo de pagos transfronterizo y el posicionamiento de gigafactorias de inteligencia artificial.